| Recordando a Kiki Camarena
Translation submitted
by Rebecca Villegas
A las 2 de la tarde el
jueves, 7 de febrero de 1985,
Enrique (Kiki) Camarena (37) guardó su gafete del DEA y su pistola de servicio en el
cajón de su escritorio y salió a una cita para almorzar con su
esposa, Mika (34). Kiki,
un agente de la Administración de Esfuerzo contra Drogas (DEA), había estado en México
por cuatro años y medio persiguiendo a los barones mexicanos de la mariguana y la
cocaína. Lo iban a cambiar en tres semanas, habiendo llegado peligrosamente cerca de
abrir la cañería multibillonaria de drogas que él sospechaba que extendía hasta los
niveles más altos del ejército, policía y gobierno mexicanos.
Al pasar por el portal del consulado a la luz del sol de un día
cálido del invierno en Guadalajara, él fue a su camioneta, quitó la alarma con su llave
y abrió la puerta. Fue interrumpido antes de poder meterse y agarrar su radio con lo que
hubiera podido avisar a sus compañeros. Según la reconstrucción de los eventos de la
DEA, aparecieron cinco hombres al lado del agente y lo empujaron dentro de un Volkswagon
Atlantic de color beige, le taparon la cabeza con una chamarra y
huyeron. Esta fue la
última vez que alguien más que sus secuestradores lo mirara vivo.
El cuerpo de Kiki Camarena fue encontrado un mes después en un pozo
poco profundo a 70 millas de Michoacán, México. Había sido
torturado, golpeado y
brutalmente asesinado.
Al correr las noticias de la tragedia en los
periódicos, estaciones de
radio y televisión, el Listón Rojo (Red Ribbon) llegó a hacer el símbolo de eliminar
la demanda para drogas y la campaña del listón rojo se convirtió en un ímpetu anual
para mostrar intolerancia de drogas en nuestras escuelas, trabajos y
comunidades.
En el año 1988, la Federación Nacional de Padres para Jóvenes Sin
Drogas (ahora el National Family Partnership) coordinó la primera Semana Nacional del
Listón Rojo, una celebración proclamada por el Congreso de los Estados
Unidos, con el
Presidente Ronald Reagan y la Sra. Reagan sirviendo como cabeza honoraria del
grupo.
La plegaria, "No uso de drogas
ilegales, no uso ilegal de drogas legales" es
algo que cada uno de nosotros debería hacer y guardar.
|